Logotipos

Los logotipos, son el rostro de la identidad corporativa. Símbolos formados por imágenes o letras que sirve para identificar una empresa, marca, institución o sociedad y las cosas que tienen relación con ellas. Históricamente, los artesanos del barro, del cristal, de la piedra, los fabricantes de espadas y artilugios de hierro fino, así como los impresores, utilizaban marcas para señalar su autoría.

Son actores principales en nuestra vida diaria: se presentan, nos saludan, nos dicen quienes son y en algunos casos, nos seducen y nos invitan a comprar.

Son nada menos que la cara y ojos de las empresas, y aun así,  unos grandes desconocidos e incomprendidos, dado que la mayoría de la gente desconoce el trabajo y esfuerzo que conlleva la creación de un buen logotipo.

Os muestro nuestro proceso creativo de logotipos.

1. Breafing 

El primer paso, cuando te solicitan la creación de un logotipo es un estudio de mercado, conocer la actividad que realizan, su competencia, otras marcas que den ese servicio.

2. Investigación

A través de una imagen queremos transmitir una serie de valores, sensaciones y principalmente mostrar de forma sencilla y fácil de recordar  que vendemos y por qué. Un logotipo puede transmitir confianza o no transmitirla, seriedad, responsabilidad, si eres barato o caro, todo esto a través de formas, tipografías, colores.

3. Bocetaje

Plasmamos en papel o en pantalla las primeras soluciones gráficas para el concepto que hemos imaginado. Es como el proceso de creación de un alfarero, donde a partir de formas que se asocian a nuestra idea, vamos puliendo y perfeccionando, restando elementos que no funcionan, y modificando poco a poco de forma jerárquica la forma , hasta obtener una creación lo mas pura posible que encaje con la idea ideal abstracta.

4. Diseño

Dibujamos con el programa vectorial adecuado  ilustrator, el logotipo final. Normalmente habremos hecho un bocetaje con incorrecciones, pero el logotipo debe ser limpio y con el mínimo número de formas posibles. Cuidamos la simetría de las proporciones, armonía y elección de colores y fuentes tipográficas. Todo esto siempre respetando el gusto del cliente. Recomendamos dejarse orientar y confiar en el diseñador sobre todo, siempre tendrá una visión más amplia y coherente.

5. Presentación, desarrollo  y aplicación

Cuando estamos seguros de nuestra propuesta gráfica, presentamos la muestra al cliente, siempre abiertos a escuchar sus posibles aportaciones. Si obtenenos su OK, pasamos a aplicarlo a sus aplicaciones de identidad corporativa como sobres americanos, tarjeta de visita, hojas de carta, facturas, carpetas etc..

 

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